lunes, 30 de junio de 2008

Les amants oubliés


Todos los naranjos de Fez

لِكُلّ شمْس مغْرِب

Les amants oubliés

Le soldalt insomniaque

“Solo cierro los ojos con tu voz y con morfina. ”
As-tu vu parfois pleurer à Laocoonte ?

La lumière dans l'enfer visible de ses cicatrices.
La terreur dans l'enfer invisible de ses mémoires.

Doze anos.
Ak- 47





L'ombre del'homme

El gato suele ser el compañero ideal de quien no quiere compañía. Al final se introduce como un pequeño tirano invisible en la vida de cualquiera que baja la guardia para recordarle que alguna vez fueron dioses.
Julio Cortázar en su estancia en París tuvo dos gatos. Ella, una hembra coqueta, mimosa y un poco frívola, respondía al nombre de Franel, por su tendencia al flirteo y al libertinaje. Él, que era mas serio, un intelectual de izquierdas, se llamaba Theodor W. Adorno, como el filósofo del Círculo de Frankfurt que se llamó así, para llamarse como el gato de Cortázar.
Cortazar een Paris, saluda a un gato. Gato en París saluda a un Cortázar.
Pómulos altos, ojos imposibles, cabezas curiosas, tallas de Luanda. Los dos iguales a través del cristal de la ventana. A los dos les divierte su homónimo acongénere.

A Hemingway le gustaban los gatos. Le gustaban los que Buffon llamó gatos españoles, por que siempre son gatas, por que tienen todos los colores y por que, como él, podian ser españolas sin necesidad de nacer en un determinado emplazamiento geográfico
Pero sobre todo a Heingway le gustaban los gatos polidáctilos. Tenia decenas de gatos en cuyas patitas asomaba siempre un dedo de más. Excentricidades de viejo, o puede que realmente pensara que un gato con el pulgar oponible conquistaria el mundo, y lo haría bien.
El caso es que Ernest murió, como ya saben ,pero sus gatos siguen. Sus gatos polidáctilos, sus gatos españoles pasean por la oscuridad de la casa vacía, como fantasmas del recuerdo y se pelean por los pasillos sin que nadie lo sepa. Alguien ha pensado ahora en criarlos y venderlos, como si fuesen de una raza especial, que no sea gato, porque son descendientes de los gatos de Hemingway, pero los gatos cambian de alma cuando mudan el pelo. Solo mientras caminen por la casa donde nacieron seran los gatos que nacieron en esa casa.



Paul Klee y Bimbo.
Los Ankare Kedi conceden un deseo a quien los acaricie y los gatos blancos traen la buena suerte a las casas. Mejor dicho, atraen la mala fortuna hacia sí para que nada le ocurra a los que aman.
Yo tengo una gatita blanca que tiene un poco de Ankare kedi. Para que nada pase perdió un ojito, para que nada me pase se le murio un gatito dentro. Ella vigila lo que no se ve con su ojo solo.Y aunque no todo sea perfecto, supongo que ella hace lo que puede.
A veces llueve.


jueves, 26 de junio de 2008

martes, 24 de junio de 2008

Explico algunas cosas

Preguntareis: ¿Y donde están las lilas?
¿Y donde la metafísica cubierta de amapolas?

Os voy a contar todo lo que me pasa

Yo vivia en la Europa de la democracia
la constitución proclamaba que todos eramos iguales
me vendían por la tele libertad y yogures
antiterrorismo y flanes
tolerancia y coches
de noche, algún licor
algún teléfono erótico
alguna peli buena.

Desde el sofá se veia
el mundo distante y ficticio
con la tranquilidad de quien tiene un triste sueldo fijo.

Y una mañana,
todo se ha podrido
los lobos se quitan las pieles de cordero,
nos dicen:

Europa ha decidido que ya no sois iguales



Y sin embargo, nada
nada desde entonces
y pese a todo, nada.

Cuando las calles deberian de estar ardiendo,
cuanto el asfalto se abre sólo para oferecerse
como una flor de piedra y corazones....
En las calles, nada.

Venid a ver la indiferencia por las calles!

La vie contre la survie


" Un seul week-end non révolutionnaire est infiniment plus sanglant qu'un mois de révolution permanente."

Las cafeterías sólo tienen sentido porque en ellas se fraguan revoluciones.

sábado, 21 de junio de 2008

El verano o la nostalgia.

El verano a llegado. Lo se por que hace calor y lo veo desde el interior de las vidrieras de un giangrossi.

Nada es lo que era y una no es lo que esperaba.
Le regalo bombones a niñas en minifalda
y me recuerdo un poco
de niña en minifalda.

Hace menos de lo que dice el calendario
hubo un verano en el que yo tenia 14 años
y estaba enamorada de un chico guapo
que me enseñó el sabor del hachis y de las fresas
y me escribia canciones que olvidé
y le gustaba a todas las chicas del barrio.

Otro verano- no se si antes o después- tuve unos doce.
El agua del mar me escocía en las rodillas
por que a la hora de la siesta
me sentaba en la terraza a leer tebeos
y me arrancaba las costras de las heridas
que me hacía cogiendo erizos en espigon del gatos.


Tenía 15 y me corté el pelo
y lo teñí de azul,
y me hice pendientes con agujas y escuchaba a the cure
tumbada sobre el cesped del jardin del barrio.
La libertad era irse al centro
y fingir que sabía de sexo y de canciones.

A los trece tenia un gato que se llamaba Maiacovski
por que en el fondo siempre fui una romántica.
Mi abuela me regaló un conjunto de bragas y sostén
y por primera vez falté a clases de pintura,
besé a un chico
sentí vergüenza.

Y ahora ha llegado el verano
y ya no soy una niña aunque lleve minifalda.

Los dias pasan detras de la vidriera.
Una no es lo que esperaba ni sabe lo que espera.

Son las 9: 45.

CIerro y me voya buscar cobijo a las mesas lunares del "café moderno".

sábado, 14 de junio de 2008

Primaveras

La circunstancia, al final, dá lo mismo.

Hoy el desconocido que me habita no se viste de invasor ni de alter ego y, si es malvado, es sólo color malva.

Hoy el desconocido que me habita se ha hecho un compañero de mañanas.